
Las habas pertenecen a la familia de las leguminosas y a la subfamilia de las fabáceas.
También conocida como habichuela el haba es originaria de la cuenca mediterránea o del Asia central; hoy se cultiva en todo el mundo.
En antaño fue consumida en el Antiguo Egipto, Grecia y Roma. Los romanos en especial, lo comían para potenciar su virilidad.

Están divididas en 3 variedades:
- Vicia faba variedad minor: Las semillas son pequeñas, pesando entre 0,3 y 0,7 gramos cada una y de forma elipsoidal. La vaina es cilíndrica y alcanza los 15 cm de largo.
- Vicia faba variedad equina: Las semillas son de tamaño mediano y chatas, pesando entre 0,7 y 1,1 g. Las vainas son moderadamente dehiscentes.
- Vicia faba variedad major: Ésta se consume fresca y a este grupo pertenecen las clases de habas más consumidas como: Aguadulce, Muchamiel, Granadian, Reina Blanca, Reina Mora, Mahón.
Componentes de las habas

- Contienen 77.1% de agua.
- Son muy ricas en calorías y proteínas.
- Contienen vitaminas: C, A, E, B1 y B2, en concreto de tiamina, niacina y folatos.
- Contienen minerales como Potasio, Fósforo, Sodio, Calcio, Hierro, Magnesio y Zinc.
- Esta compuesta además por antioxidantes, lecitina, colina, Hidratos de Carbono, Fibra y Beta carotenos.
- El valor nutritivo de las habas es distinto si son frescas o secas. Las habas secas tienen mayor cantidad de hidratos de carbono y proteínas, por lo que su valor energético es elevado.
Propiedades de las habas

- Favorece el transito intestinal.
- Las flores de haba en forma de cocción, se pueden emplear como depurativas, diuréticas y antirreumáticas.
- El consumo de habas como alimento es muy útil para eliminar grasa de las arterias, disminuyendo el nivel de colesterol.
- Se cree que las habas son afrodisíacas, pues su consumo aumenta el deseo sexual .
- Su contenido en lecitina y colina ayuda a mejorar los síntomas del alzheimer.
Su consumo

Crudas o cocidas se consumen de enero a junio.
Al comprarlas fíjate que la vaina esté tiesa, de color verde brillante y que al doblarla se rompa y cruja.
Antes de comerlas ponlas a remojar desde un día antes, así estarán más tiernas y serán más fáciles de digerir.
Sí se consumen junto con alimentos ricos en vitamina C como pimiento verde, tomate o cítricos como postre, se favorece su asimilación.
Las habas secas no presentan en general problemas de almacenamiento. Es suficiente conservarlas en un recipiente cerrado y en lugar fresco y seco.
Con ellas se pueden elaborar platos diversos como sopas, purés y ensaladas.
El consumo excesivo de ciertas variedades de habas provoca la afección llamada fabismo o favismo, cuyos síntomas característicos son cefalea, vómitos, fiebre, ictericia, eosinofilia y con frecuencia, diarrea, hemoglobinuria y vómitos biliares, lo que provoca altas fiebres y conduce a la anemia.
Algunas personas son alérgicas a las vainas.
Suelen producir muchos gases.
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