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Cómo daña el enojo a tu cuerpo

Cuando el enojo o el estrés cobran protagonismo en tu vida, los efectos son inmediatos y tu cuerpo es el primero en resentirlos. Aunque no lo creas, el impacto de un momento de ira puede causar importantes desequilibrios en tu organismo, entre otras consecuencias. Entérate cuáles y opta por una vida en la que la paz sea tu mejor amiga.

¿Qué sucede cuando te enojas?

¿qué sucede cuando te enojas?

El enojo es una reacción normal y defensiva del ser humano, que, a diferencia de otras emociones, su intensidad puede cambiar con mucha facilidad y salirse de control. Puede iniciar desde una simple molestia hasta convertirse en todo un ataque de furia.

Aunque es completamente normal sentir enojo ante diversas situaciones diarias, el exceso de este estado resulta muy perjudicial para nuestro organismo. Incluso se dice que es una de las emociones causantes de la mayoría de los males para el cuerpo, el corazón y la mente.

Cuando te enojas, los principales efectos son fisiológicos

:

  • El corazón bombea sangre con mayor rapidez y la envía a los músculos del cuerpo por si hay que correr o defenderse. Esto puede causar taquicardia o arritmias.

  • Se producen más plaquetas y se pone en marcha el sistema inmunológico, por si hay una herida en el cuerpo.

  • Las paredes de las arterias se deterioran y la grasa acumulada se transforma en colesterol malo.

  • Se produce hambre y fatiga.

  • Aumenta la producción de sustancias químicas como la adrenalina, lo que altera el equilibrio natural del cuerpo.

    el enojo produce jaquecas, dolores musculares y tensiones

  • Los músculos y articulaciones se tensan y se provocan contracturas, dolores musculares y jaquecas. Los hombros, la nuca y la espalda son los que se llevan la peor parte, ya que deben cargar con todo el peso de la tensión.

  • Aumenta el riesgo de padecer algunas enfermedades como diarrea, gastritis, colitis y dermatitis.

  • Se altera la actividad cerebral y el equilibrio en los sistemas nervioso, hormonal y cardiovascular. Incluso puede provocar infartos cerebrales, depresión y Alzheimer.

  • Existe la probabilidad de que el líquido del hígado o la "bilis" se produzca en exceso, apareciendo en partes del cuerpo donde no corresponde.

  • Y se acelera 3 mil veces más el envejecimiento.

¿Cómo mantener a raya el enojo?

cómo controlar el enojo

Los problemas relacionados con un momento de enojo no son provocados precisamente por éste, sino por la manera en la que lo manejamos.

Aprender a controlar la ira significa saber reconocerla y canalizarla de manera adecuada, evitando que nos perjudique internamente y dejando de lado los pensamientos y conductas destructivas.

Si te crees incapaz de controlarte en los momentos de enojo, o sientes que ya está afectando tu cuerpo, tu vida y tus relaciones, te damos algunos consejos para mantenerlo a raya y vivir en tranquilidad:

  • Opta por técnicas de relajación como la meditación o el yoga. Intenta además, cerrar los ojos, respirar profundamente por la nariz y mantener tu mente en blanco. Poco a poco sentirás cómo el enojo es reemplazado por la calma. También puede ayudarte repetir mentalmente frases positivas que te ayuden a cambiar de actitud o simplemente tomarte un café, leer un buen libro y despejarte.

  • Aléjate o date un tiempo para calmarte. Antes de responder instintivamente o dejar que el enojo sobrepase los límites, apártate, camina o busca un lugar tranquilo en donde puedas analizar la situación y recuperar la calma. Si ya se trata de una situación recurrente, quizá es momento de que tomes unas buenas vacaciones.

    el ejercicio ayuda a canalizar el enojo

  • Recurre al ejercicio para canalizar la adrenalina y relajar los músculos. Asimismo, te ayudará a liberar endorfinas y te distraerá de manera positiva. El box y las artes marciales son actividades perfectas para liberar el enojo y el estrés.

  • Desahógate con alguien de confianza. Compartir y expresar las propias frustraciones puede ayudar a desactivar la ira, a buscar en el fondo de nuestro interior cuáles son las causas de esa reacción, a analizarla desde otra perspectiva o a tomarla con humor. Un terapeuta también puede ayudar a controlar tus emociones.

  • Aprende a respetar y a perdonar. No todas las personas piensan y actúan como nosotros. Debemos ser tolerantes y conscientes de que todos podemos equivocarnos. La empatía y la voluntad de entender por qué una persona actuó de un modo u otro es una forma efectiva de evitar ataques de enojo.

Autor:Alejandra Núñez.

Fuentes:

Crecimiento y bienestar emocional

ACHS

Clarín

Mejor con Salud


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