Consumo de verduras de preferencia crudas y frutas con cáscara, además de alimentos que contienen fibra. La alimentación rica en fibra ayuda a retener agua,
con lo que los heces son más fluidas.
Beber mínimo 2 litros de agua al día. Los líquidos pueden incluir agua, zumos, sopa, té y otras bebidas.
Eliminar o disminuir ciertos alimentos como harinas refinadas (pastas, hot-cakes, bolillo, tortilla de harina, etc). Evitar los alimentos grasosos como frituras, cortes
de carne con mucha grasa, exceso de aceite, mantequilla, mayonesa, etc.
Se debe comer a la misma hora, despacio y masticando bien.
No reprimir el deseo defecatorio, ni forzar la defecación si no hay deseo.
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Defecar tranquilamente sin prisas, procurando que sea en un determinado horario y lugar.
Evite los esfuerzos excesivos en la evacuación. El intestino ya se encarga por sí mismo de este trabajo.
Realizar con regularidad alguna actividad físicar: ayuda a estimular los movimientos intestinales, en tanto que permanecer sentado por mucho tiempo
puede causar estreñimiento, una caminata de 20 a 30 minutos todos los días le ayudará.
Evite los laxantes irritantes. la utilización repetida de laxantes irritantes puede conducir a alteraciones intestinales y pueden crear hábito.