Si la miel se vuelve acaramelada y casi transparente esta adulterada.
El producto no debe tener sabor ni aroma desagradables.
La miel debe estar libre de materia extraña y de contaminantes químicos.
No debe contener aditivos alimentarios para su conservación, estar diluida en agua o mezclada con almidones, melazas, glucosas, dextrina, fructosa u otros
azúcares.
Conservación de la miel
El sabor y el aroma de la miel se conservan mejor si se mantiene entre los 18 y los 24o C, es decir, a la temperatura ambiente.
La miel almacenada en envases de vidrio o de acero inoxidable sellados puede permanecer estable, en cambio, si se guarda en envases de polietileno de baja
densidad pierde agua y se cristaliza más rápidamente.
La cristalización de la miel es más rápida entre los 11 y los 15° C; para evitarla es recomendable comprar sólo la miel necesaria para no almacenarla durante
largo tiempo.