Un catéter de marcapasos que se ha pasado a través de la vena en la ingle.
Reposo en cama.
Antecedentes familiares de coágulos sanguíneos.
Fracturas en la pelvis o las piernas.
Haber dado a luz en los últimos 6 meses.
Obesidad.
Cirugía reciente de cadera, de la rodilla o pélvica en la mujer.
Producción excesiva de glóbulos rojos por parte de la médula ósea, lo que provoca que la sangre esté más espesa y lenta de lo normal.
Mayor coagulación de la sangre en personas con cáncer.
Transtornos inmunitarios como el lupus.
Tomar estrógenos o pastillas anticonceptivas (este riesgo es más alto si se fuma).
Lapsos prolongados sin movimiento como viajar en un auto, tren o avión, o simplemente estar sentado.
Síntomas de la trombosis venosa profunda
Como la trombosis venosa profunda afecta principalmente a las grandes venas en la parte inferior de la pierna y el muslo, casi siempre en un lado del cuerpo, el
coágulo puede bloquear el flujo sanguíneo y causar: